Terapia individual para adultos

Terapia para adultos en Donostia

Cuando algo no va bien: un espacio para entender lo que te ocurre

Hay momentos en los que la vida puede resultar difícil de sostener. El trabajo, las relaciones, la familia, los cambios personales o determinadas circunstancias pueden generar un malestar que poco a poco empieza a ocupar demasiado espacio. A veces sabemos qué nos ocurre y otras veces simplemente sentimos que algo no está bien, sin encontrar fácilmente una explicación.

La ansiedad, la tristeza, la irritabilidad, el cansancio, las dificultades para dormir o concentrarse o la pérdida de interés por aquello que antes disfrutábamos pueden ser algunas de las formas en las que se manifiesta este malestar. También pueden aparecer preocupaciones constantes, miedos, inseguridades, pensamientos repetitivos o dificultades en las relaciones con los demás.

No siempre existe un acontecimiento concreto detrás de lo que sentimos. En ocasiones, el malestar aparece en momentos de cambio o transición: una separación, la pérdida de una persona importante, dificultades familiares o laborales, la llegada de un hijo, un cambio profesional o una etapa en la que sentimos que hemos perdido nuestro rumbo.

« A veces no necesitamos tener todas las respuestas, sino un espacio donde poder empezar a hacernos las preguntas adecuadas. »

Hay momentos en los que la vida puede resultar difícil de sostener. El trabajo, las relaciones, la familia, los cambios personales o determinadas circunstancias pueden generar un malestar que poco a poco empieza a ocupar demasiado espacio. A veces sabemos qué nos ocurre y otras veces simplemente sentimos que algo no está bien, sin encontrar fácilmente una explicación.

La ansiedad, la tristeza, la irritabilidad, el cansancio, las dificultades para dormir o concentrarse o la pérdida de interés por aquello que antes disfrutábamos pueden ser algunas de las formas en las que se manifiesta este malestar. También pueden aparecer preocupaciones constantes, miedos, inseguridades, pensamientos repetitivos o dificultades en las relaciones con los demás.

No siempre existe un acontecimiento concreto detrás de lo que sentimos. En ocasiones, el malestar aparece en momentos de cambio o transición: una separación, la pérdida de una persona importante, dificultades familiares o laborales, la llegada de un hijo, un cambio profesional o una etapa en la que sentimos que hemos perdido nuestro rumbo.

Cuando algo empieza a cambiar

Hay situaciones que nos obligan a replantearnos aspectos de nuestra vida que hasta ese momento parecían claros. Una ruptura, una pérdida, un cambio en la familia o una dificultad que se mantiene en el tiempo pueden hacer que las herramientas que antes utilizábamos ya no sean suficientes.

También puede ocurrir que determinados conflictos se repitan. Dificultades para establecer relaciones, problemas para poner límites, una sensación de no ser suficiente, miedo al abandono, exigencia excesiva o una tendencia a anteponer siempre las necesidades de los demás pueden generar un sufrimiento que resulta difícil comprender por uno mismo.

En ocasiones, aquello que sucede en el presente también puede estar relacionado con experiencias anteriores. Nuestra historia, los vínculos que hemos establecido y la manera en que hemos aprendido a relacionarnos con nosotros mismos y con los demás pueden influir en cómo afrontamos las situaciones actuales.

Un espacio para poder pensar lo que ocurre

La terapia puede ofrecer un lugar propio para detenerse y hablar de aquello que preocupa, incomoda o resulta difícil de compartir con otras personas.

El trabajo terapéutico parte de la experiencia de cada persona y de aquello que trae a consulta. No hay respuestas prefabricadas ni una manera única de abordar una dificultad. A través de la palabra y de la relación terapéutica, podemos ir comprendiendo lo que está ocurriendo, dar sentido a determinadas experiencias y abrir la posibilidad de encontrar otras formas de afrontar las situaciones que generan malestar.

Las relaciones, el trabajo y la vida cotidiana

Las dificultades pueden aparecer en muchos ámbitos de la vida. La relación de pareja, la familia, la maternidad y la paternidad, el trabajo o la manera de relacionarnos con nuestro propio cuerpo pueden convertirse en fuentes de preocupación o conflicto.

A veces cuesta poner límites, expresar lo que necesitamos o encontrar un equilibrio entre nuestras propias necesidades y las de los demás. Otras veces sentimos que repetimos situaciones que nos hacen sufrir o que determinadas relaciones despiertan emociones que no conseguimos entender.

La terapia permite abordar estas experiencias desde la singularidad de cada persona, prestando atención tanto a lo que está sucediendo en el presente como a aquello que pueda estar relacionado con su historia.

Pedir ayuda también puede ser una forma de cuidarse

No es necesario esperar a que el malestar sea insoportable para acudir a terapia. Puede ser suficiente con sentir que algo no funciona como antes, que una situación se repite o que necesitas un espacio en el que poder pensar con calma sobre lo que estás viviendo.

El objetivo no es convertir la vida en algo libre de dificultades, sino poder comprender mejor aquello que nos ocurre y encontrar una posición diferente ante determinadas situaciones, relaciones y conflictos.

Si buscas terapia para adultos en Donostia, puedes ponerte en contacto conmigo para conocer mi forma de trabajar y valorar si este espacio puede ser adecuado para ti.

Edurne Donlo

Psicóloga para adultos en Donostia

Soy Edurne Donlo, Psicóloga General Sanitaria, con más de diez años de experiencia. Trabajo desde un enfoque cercano, integrador y basado en la evidencia científica, teniendo en cuenta tanto lo que estás viviendo ahora como tu historia y tus relaciones.

Mi objetivo es ofrecerte un espacio donde puedas hablar con libertad, comprender mejor lo que te ocurre y encontrar nuevas formas de afrontar aquello que hoy te genera malestar.

Lo que opinan mis pacientes